Rumbo Pro lo dirige Nicolás Pérez Zelada, Ingeniero Comercial, con base en Rancagua.
El trabajo parte siendo consultoría de negocios: sentarse con el dueño o el gerente, mirar cómo funciona la operación de verdad y encontrar dónde se están yendo las horas y el margen. Recién ahí aparece la conversación de qué construir — y a veces la respuesta honesta es que no hay que construir nada, sino cambiar un procedimiento.
Antes de escribir la primera línea de código de un sistema, ya había pasado siete años haciendo lo otro: negociar con proveedores, cuadrar márgenes, pagar sueldos, perseguir un despacho atrasado y descubrir a fin de mes que una planilla estaba mal. Los problemas que diagnosticamos los vivimos primero como operadores.
Por qué esto importa cuando eliges proveedor. Alguien que nunca ha operado una empresa optimiza lo que ve en la pantalla. Donde de verdad se te va la plata rara vez está en la pantalla: está en el pedido que se tomó mal por teléfono, en el proveedor que subió el precio sin avisar, en la persona que "sabe cómo se hace" y hoy está con licencia.
Consultoría y acompañamiento
Un sistema entregado y abandonado se convierte en otro problema. Por eso el trabajo no termina cuando la herramienta queda arriba: sigue mientras la empresa la usa.
1. Diagnóstico de la operación
Levantamos cómo se trabaja hoy — quién hace qué, con qué información y en qué orden — y ponemos números donde solo había impresiones: cuánto cuesta realmente ese proceso que "siempre se ha hecho así". Esta conversación no tiene costo y termina con un diagnóstico escrito, se contrate o no algo después.
2. Recomendación con criterio comercial
Qué conviene automatizar, qué conviene ordenar sin tecnología y qué conviene dejar exactamente como está. Priorizado por impacto en el negocio, no por lo entretenido que sea de construir.
3. Implementación
Construimos lo acordado y lo dejamos operando con la gente de la empresa usándolo, no con un manual entregado en la puerta. La capacitación va incluida.
4. Acompañamiento mensual
Revisión periódica de cómo va la operación, ajustes a medida que el negocio cambia, soporte cuando algo falla y mejoras continuas. Siempre con el mismo interlocutor, que ya conoce tu negocio — sin mesa de ayuda que te haga explicar todo de nuevo cada vez.
Lo que buscamos es una relación larga, no un proyecto puntual. Un sistema entregado y facturado una vez le sirve poco a una empresa que sigue creciendo. El valor aparece en el mes seis, cuando el sistema ya se ajustó dos veces a cómo cambió la operación.
Dónde se aprendió esto
La trayectoria que hay detrás de cada sistema que entregamos:
Negociación y cierre de contratos de suministro de insumos industriales para compañías de gran volumen, apertura de mercado por licitaciones, control de márgenes por línea de producto y coordinación logística de punta a punta. La operación se dirige con un sistema de control construido a medida.
Temporada de cerezas: acuerdos con campos productivos y operadores logísticos, control de insumos y trazabilidad de la temporada, pagos y liquidaciones a productores, packing y consolidación de pallets, y negociación de transporte marítimo y aéreo con clientes en Asia.
Dirección operativa de un restobar con equipo de más de diez personas: cocina, turnos, proveedores de alimentos, control de costos y atención. El sistema de pedidos, la atención por WhatsApp y el punto de venta que lo ordenaron se construyeron ahí, resolviendo problemas propios.
Tableros de control y soluciones de inteligencia de negocios para decidir con datos en logística, seguridad y hostelería, incluyendo cuentas corporativas de alto volumen y proyectos a medida para clientes en Chile y Estados Unidos.
Coordinación de campañas de vacunación, rediseño del sistema de distribución de fármacos y diseño de protocolos estandarizados de atención de pacientes. Es el origen de la línea de salud que hoy atiende Rumbo Pro.
Formación
En qué rubros hay software nuestro operando hoy
Sistemas en producción, con gente usándolos todos los días:
- Abastecimiento industrial y distribución — control de pedidos, márgenes y cumplimiento de entregas.
- Agroindustria, packing y exportación — trazabilidad de temporada y control documental.
- Salud — gestión de pacientes, agendamiento y control de procesos clínicos y administrativos.
- Servicios profesionales — gestión de casos, documentos y seguimiento de plazos.
- Retail gastronómico — pedidos, atención por WhatsApp, punto de venta y reportería.
- Deporte y educación — reservas, membresías y herramientas de aprendizaje.
Los nombres de los clientes se conversan en reunión, no se publican en un sitio web.
Cómo trabajamos
- El código y los datos son tuyos. Al cierre se entregan el repositorio, la base de datos y las credenciales. Sin licencias que amarran ni cláusulas de permanencia.
- Cuota mensual fija con la Inteligencia Artificial incluida. El costo no sube porque el sistema se usó más; cobrar por consulta castiga justo cuando la herramienta empieza a servir.
- Diagnóstico antes que propuesta. Primero entendemos cómo se gana y se pierde la plata en tu negocio. Esa conversación no tiene costo.
- Acompañamiento, no entrega y adiós. Quedamos como contraparte permanente del negocio: la misma persona que hizo el diagnóstico es la que responde en el mes ocho.
- Sin cifras de folleto. Un porcentaje de ahorro sin el método al lado es marketing. Si prometemos un número, mostramos sobre qué se midió.
- Decimos qué NO se puede. Toda herramienta tiene límites y los enumeramos antes de firmar, no después.
Dónde atendemos
Base en Rancagua y atención presencial en toda la Región de O'Higgins — Machalí, Graneros, Mostazal, Olivar, Codegua y alrededores. De forma remota trabajamos con empresas de la Región Metropolitana, Valparaíso y Maule.